In this paper I critically explore the ways in which food is deployed as an emblematic form of everyday gendered resistance in contestations over extractives-led development. Drawing on photos and interviews from participatory photography research with women anti-mining activists in Northern Peru, the paper argues that women activists harness imagery of everyday practices associated with food cultivation, preparation, and consumption as an evocative means of advocating for more just, hopeful, and sustainable development futures in the context of living with large-scale mining. The way that grassroots women activists place food at the center of their visions of Development alternatives reveals the intersections between food sovereignty, gender, and the impetus to decolonize development, which together underpin their continued resistance to extractivism. Este artículo explora críticamente las formas en que la comida se utiliza como una forma emblemática de resistencia cotidiana de mujeres, en disputas sobre el modelo de desarrollo liderado por el extractivismo. Basándose en las fotos y entrevistas de una investigación de fotografía participativa con activistas anti-mineras en el norte de Perú, el artículo sostiene que las activistas utilizan imágenes de prácticas cotidianas asociadas al cultivo, preparación y consumo de alimentos como un medio evocador para abogar por futuros de desarrollo más justos, esperanzadores y sostenibles, en el contexto de vivir con la minería a gran escala. La forma en que las activistas sitúan la comida en el centro de sus visiones de alternativas al desarrollo revela las intersecciones entre la soberanía alimentaria, el género y el impulso para descolonizar el desarrollo, que en conjunto sustentan su resistencia continua al extractivismo.
Katy Jenkins (Thu,) studied this question.