El conjunto metalúrgico de Nueva Esperanza (Colombia) permite un estudio diacrónico y contextualizado de la orfebrería muisca desde sus raíces en el periodo Herrera (400 BCE-200 CE) hasta el contacto europeo. El análisis de 140 piezas, en su mayoría adornos corporales, muestra una tradición sostenida, basada en la cera perdida, complementada por martillado. La producción alcanzó su auge en el Muisca Temprano (200-1000 CE), con diversidad tipológica y un mayor rango de aleaciones, seguida de un descenso en el Muisca Tardío (1000-1600 CE), aunque sin grandes rupturas técnicas o estilísticas. Los objetos, mayoritariamente en contextos funerarios domésticos, por lo general sin grandes acumulaciones individuales, evidencian variedad de destrezas y recursos técnicos, diversidad tipológica, vínculos interregionales, uso prolongado y destrucción ritual, y demuestran un marcado conservadurismo tecnológico arraigado en la inserción ritual del oro. Los roles sociales y simbólicos de la orfebrería ayudaron a preservar técnicas complejas, resaltando la adaptabilidad y la prolongación de tradiciones simbólicas del trabajo orfebre. The metallurgical assemblage from Nueva Esperanza (Colombia) enables a diachronic and contextualized study of Muisca goldwork from its roots in the Herrera period (400 BCE-200 CE) through the moment of European contact. The analysis of 140 artifacts —mostly body ornaments—reveals a sustained metallurgical tradition based primarily on lost-wax casting, complemented by hammering techniques. Production reached its peak during the Early Muisca period (200-1000 CE), characterized by typological diversity and an expanded range of alloys. This was followed by a decline during the Late Muisca period (1000-1600 CE), though without major technical or stylistic ruptures. The objects, predominantly recovered from domestic funerary contexts and generally lacking large individual accumulations, reveal a range of technical skills and resources, typological diversity, interregional connections, prolonged use, and practices of ritual destruction. Together, these patterns demonstrate a marked technological conservatism rooted in the ritual embedding of gold. The social and symbolic roles of goldwork contributed to the preservation of complex techniques, underscoring the adaptability and long-term continuity of Muisca goldworking traditions.
Benzonelli et al. (Wed,) studied this question.