Este artículo propone el Modelo de Simplificación Adaptativa (MAS) como un marco descriptivo para explicar cómo los sistemas lingüísticos mantienen la viabilidad comunicativa bajo condiciones de reducción estructural y limitación epistémica. El modelo sostiene que los hablantes equilibran continuamente simplificación estructural, ambigüedad, coherencia interpretativa y costo cognitivo, operando dentro de un umbral de coherencia que preserva la estabilidad interactiva. Mediante ejemplos lingüísticos prácticos clasificados como simplificación alta, media y baja, el estudio muestra que la ambigüedad no constituye un fallo comunicativo, sino un recurso adaptativo que permite la coordinación eficiente entre interlocutores. El trabajo explora además una conexión teórica entre MAS y la Teoría del No-Conocimiento (TNC), interpretando los enunciados lingüísticos como unidades provisionales de estabilización (X(NS)) que posibilitan la acción sin requerir completitud epistémica. Al integrar teoría pragmática y consideraciones epistemológicas, el artículo replantea el lenguaje no como un sistema orientado a la máxima precisión semántica, sino como un mecanismo adaptativo que organiza la comunicación en torno a la indeterminación controlada. Aunque MAS puede comprenderse y evaluarse de manera independiente como un modelo pragmático-lingüístico, la TNC se presenta como una perspectiva epistemológica más amplia que ayuda a explicar por qué la estabilización basada en la coherencia puede constituir una característica general de la cognición y la comunicación humanas.
E. A. M. P. Souza (Fri,) studied this question.