Resumen Las opciones de tratamiento para pacientes con gliomas siguen siendo limitadas, y el pronóstico suele ser pobre. Si bien la secuenciación de próxima generación (NGS) se utiliza cada vez más para estratificar a los pacientes con glioma y guiar la terapia, su implementación en la práctica clínica habitual sigue siendo variable. Llevamos a cabo un estudio retrospectivo multicéntrico en siete hospitales españoles para evaluar la utilidad clínica de la NGS en el manejo de gliomas, centrándonos en su impacto en el diagnóstico y la selección del tratamiento basado en la Escala ESMO para la Accionabilidad Clínica de los Objetivos Moleculares (ESCAT). Se incluyeron un total de 541 pacientes con glioma diagnosticados entre 2018 y 2022; el 76% tenía glioblastomas y el 24% otros subtipos de glioma. Entre los pacientes con glioblastoma, el 9% presentaba alteraciones de ESCAT de nivel 1/2 y el 74% de nivel 3/4. Se administró terapia moleculamente emparejada en el 10.2% de los casos de glioblastoma. Se observaron respuestas objetivas en el 17.6% de los pacientes con glioblastoma y el 33% de los pacientes sin glioblastoma con alteraciones de ESCAT de nivel 1/2. Los pacientes con alteraciones de nivel 1/2 experimentaron una supervivencia libre de progresión significativamente más larga en comparación con aquellos con nivel 3/4. Estos hallazgos apoyan la integración de la NGS en la atención estándar para gliomas, facilitando la clasificación molecular precisa, expandiendo las opciones terapéuticas y mejorando el acceso a ensayos clínicos emparejados.
Mirallas et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.