Reconociendo que "todo está interconectado", este artículo explora los desafíos ecológicos que plantea el sistema económico actual, que prioriza el crecimiento material y alimenta un consumismo implacable. En lugar de abordar las necesidades humanas genuinas—que son naturalmente limitadas—estimula deseos ilimitados, poniendo en peligro la sostenibilidad del ecosistema global y amplificando el grito de la tierra (Parte 1). El ser humano es retratado como un consumidor insaciable, encerrado en un conflicto constante con el mundo que lo rodea (Parte 2). Para superar este ciclo de lucha y autodestrucción, debemos fomentar un nuevo paradigma relacional inspirado en Francisco de Asís y su Cántico de las Criaturas (Parte 3).
Martín Carbajo Núñez (Jue,) estudió esta cuestión.