Antecedentes: La hemorragia intracerebral espontánea (HIE) es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad relacionadas con el accidente cerebrovascular, contribuyendo a una proporción sustancial de casos en todo el mundo. Los resultados siguen siendo malos a pesar de los avances médicos y quirúrgicos, lo que resalta la importancia de identificar factores de riesgo modificables y marcadores pronósticos fiables. Objetivo: Evaluar los factores de riesgo clínicos, radiológicos y demográficos asociados con la HIE espontánea e identificar predictores de pronóstico entre los pacientes ingresados en un hospital de atención terciaria en el sur de India. Metodología: Se llevó a cabo un estudio observacional prospectivo en 40 pacientes con HIE espontánea confirmada ingresados en el Departamento de Emergencias del Hospital Mahatma Gandhi Memorial, Warangal. Se recopilaron datos sobre variables demográficas, presentación clínica, factores de riesgo (por ejemplo, hipertensión, consumo de alcohol y tabaquismo), y parámetros radiológicos (por ejemplo, sitio del hematoma, volumen y puntuación de la Escala de Coma de Glasgow (GCS)). Los resultados se midieron en términos de supervivencia, recuperación neurológica y puntuaciones de GCS. Resultados: La hipertensión fue el factor de riesgo más común, presente en 28 (70%) pacientes. El consumo de alcohol y el tabaquismo también estaban significativamente asociados con la HIE espontánea. Los indicadores pronósticos pobres incluían una baja puntuación inicial de GCS, un mayor volumen de hematoma (>30 cm3), presencia de hemorragia intraventricular, hidrocefalia y desplazamiento de línea media. La mortalidad fue mayor en pacientes mayores de 60 años y aquellos con hemorragias talámicas o del tronco encefálico. Conclusiones: La hipertensión sigue siendo el principal factor de riesgo modificable para la HIE espontánea en esta población. La puntuación inicial de GCS, el volumen del hematoma y la extensión intraventricular son fuertes indicadores pronósticos. La identificación temprana y el manejo dirigido de estos factores pueden ayudar a mejorar los resultados.
Peta et al. (2025) estudiaron esta cuestión.