Esta investigación tiene como objetivo estudiar el impacto de la banca verde en el crecimiento económico, centrándose en el Trade Bank de Irak. Se utilizó una metodología cuantitativa basada en un cuestionario que incluyó a 176 empleados del banco, quienes fueron seleccionados aleatoriamente para garantizar la representación de diferentes departamentos. La investigación abordó tres dimensiones principales: productos financieros verdes, gestión de riesgos ambientales y responsabilidad social corporativa. Los resultados mostraron que existe una fuerte relación positiva entre la banca verde y el crecimiento económico, ya que el coeficiente de correlación entre responsabilidad social y crecimiento económico alcanzó 0.75, mientras que alcanzó 0.72 para productos financieros verdes y 0.68 para la gestión de riesgos ambientales. Los análisis estadísticos confirmaron que la banca verde explica el 68% del cambio en el crecimiento económico según el valor R-cuadrado = 0.68. Los resultados también mostraron que la adopción de finanzas verdes mejora las inversiones sostenibles, lo que contribuye a crear nuevas oportunidades laborales en un promedio de 4.2, según la escala de Likert. La investigación recomendó ampliar la conciencia sobre las prácticas de banca verde, aumentar los incentivos financieros para las instituciones que adoptan la sostenibilidad, y fortalecer la legislación que apoya las finanzas verdes para garantizar la sostenibilidad del sector financiero.
Abdullah et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.