Este estudio tuvo como objetivo analizar el impacto de las estrategias de desarrollo sostenible en la mejora de la competitividad de las empresas agrícolas con el fin de lograr eficiencia económica en las condiciones del mercado moderno. La metodología de investigación se basó en un análisis cuantitativo de indicadores estadísticos relacionados con la implementación de la economía circular, el uso de fuentes de energía renovable en la agricultura y el apoyo estatal a la investigación agrícola en los países de la Unión Europea. Se examinaron las principales iniciativas medioambientales de la Unión Europea, como la Política Agrícola Común y la Economía Circular, y su relevancia para las empresas agrícolas. En el transcurso de la investigación, se analizaron las experiencias exitosas de Dinamarca, Suecia, los Países Bajos, Alemania y Francia en la implementación de prácticas agrícolas sostenibles. El estudio investigó la implementación del desarrollo sostenible en el sector agrícola tanto de Ucrania como de la Unión Europea, particularmente a través de un análisis de las prácticas de dos empresas: Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk (Alemania) y Astarta-Kyiv (Ucrania). Los resultados del estudio indicaron que Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk invirtió más de 5 mil millones de euros en la expansión de fuentes de energía renovable entre 2019 y 2024, particularmente en agrovoltaicos y bioenergía, lo que permitió a la empresa reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 50% para 2030. Mientras tanto, Astarta-Kyiv invirtió más de 5 millones de euros en sistemas de riego y amplió la producción de biogás en 2023-2024, lo que contribuyó a aumentar la independencia energética de la empresa y a mejorar su potencial de exportación. Con base en los hallazgos, se desarrollaron recomendaciones para Ucrania sobre la integración del desarrollo sostenible en el sector agrícola, que incluyen: aumento de la inversión en energía renovable, expansión de las capacidades de bioenergía, digitalización de la producción agrícola, mejora del apoyo estatal a iniciativas sostenibles y adaptación de la legislación a los estándares medioambientales de la Unión Europea.
Dovgal et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.