La epidemiología basada en aguas residuales (EBAR) es cada vez más reconocida como una herramienta valiosa para el monitoreo de ciclos de enfermedad, incluidas pandemias como COVID-19. A diferencia de las pandemias, las epidemias exhiben dinámicas, patrones de propagación, múltiples puntos de origen y niveles variables de inmunidad poblacional distintos. Este estudio evalúa la aplicabilidad de la EBAR para el monitoreo de epidemias y la preparación ante emergencias mediante el análisis de la presencia de SARS-CoV-2 en las aguas residuales de Jaipur durante un año después de la segunda ola de pandemia, cubriendo un pequeño aumento (tercera ola) y una leve resurgencia (cuarta ola) de COVID-19. Se analizaron un total de 1050 muestras de diferentes localidades de la ciudad utilizando una combinación de dos métodos de concentración (el método directo y el método de Polietileno Glycol (PEG)) y dos kits de detección (cualitativos y cuantitativos). La EBAR detectó efectivamente tanto ciclos menores como mayores de brotes epidémicos de SARS-CoV-2. Un total del 62.91% de las muestras sin tratar resultaron positivas con genoma viral; sin embargo, la tasa de positividad de cualquier día particular no superó el 25% incluso durante los picos. Cabe destacar que el transporte a corta distancia en condiciones ambientales no tuvo un impacto significativo (p > 0.05) en la detección, y la combinación del método directo con kits cuantitativos proporcionó la mayor sensibilidad. Basado en estos hallazgos, se propone un modelo de vigilancia bi-fásico rentable para el monitoreo epidémico durante todo el año. Este modelo sugiere el uso rutinario del método directo más rápido y barato, cambiando al método de concentración de PEG durante el aumento de cargas virales para una resolución mejorada. Tal enfoque garantiza una vigilancia sostenible y eficiente en el uso de recursos, beneficiando particularmente a países de ingresos bajos y medios que enfrentan limitaciones financieras.
Nag et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.