El síndrome del trabajador fantasma continúa siendo un drenaje persistente de los recursos públicos, particularmente en el Estado de Kogi. Este fenómeno involucra a empleados inexistentes que reciben salarios o múltiples pagos de la misma persona bajo diversas identidades. Esto resulta en un retraso en la entrega de servicios y una disminución en la productividad. Este estudio investiga el impacto del síndrome del trabajador fantasma en la eficiencia del sector público en el Estado de Kogi utilizando métodos cuantitativos, los datos obtenidos fueron analizados utilizando estadísticas descriptivas e inferenciales. Basado en las respuestas de 774 servidores públicos y administradores de nómina, los hallazgos revelan que los trabajadores fantasma inflan las facturas salariales en ₦1 mil millones mensuales y reducen la eficiencia en 0.65 unidades por análisis de regresión, lo que sugiere que las prácticas fraudulentas de nómina tienen un impacto sustancial en la disminución de la efectividad del gobierno en el Estado de Kogi, con una corrupción monumental, controles institucionales inadecuados y una transparencia insuficiente como factores significativos que contribuyen a la prevalencia del síndrome del trabajador fantasma en el estado. Basado en los hallazgos anteriores, el estudio recomendó implementar sistemas integrales de gestión de nómina, realizar auditorías regulares y ejercicios de verificación, y mejorar los controles institucionales y los mecanismos de responsabilidad para abordar este mal que socava la productividad y la eficiencia en la burocracia pública del Estado de Kogi.
Ezeh et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.