Para cuidar de las partes físicas, sociales y mentales de la atención del cáncer, la oncología integrativa mezcla medicamentos contra el cáncer estándar con alternativas. Este enfoque multidisciplinario intenta mejorar la salud general de los pacientes con cáncer al centrarse en más que solo la enfermedad misma. También considera su calidad de vida y su capacidad para recuperarse de momentos difíciles. Los tratamientos convencionales contra el cáncer, como la cirugía, la quimioterapia y la radiación, intentan eliminar todas las células cancerosas. Los tratamientos complementarios, como la acupuntura, la medicina a base de plantas y las prácticas de mindfulness, intentan facilitar el manejo de los síntomas, reducir los efectos secundarios y acelerar el proceso de curación. La combinación de estos dos tipos de tratamiento ha recibido mucha atención últimamente debido al creciente interés en los resultados centrados en el paciente y la atención equilibrada. Los tratamientos convencionales pueden ser muy duros y, a menudo, tienen efectos secundarios graves que pueden disminuir la calidad de vida de los pacientes. Estos efectos secundarios podrían aliviarse con tratamientos complementarios, que también podrían mejorar la salud mental, reducir el estrés y acelerar los procesos de recuperación natural del cuerpo. Los tratamientos basados en mindfulness también pueden ayudar a las personas a afrontar la preocupación y el estrés que acompañan al diagnóstico de cáncer y al tratamiento. Cuando se utilizan terapias alternativas junto con tratamientos convencionales, es necesario considerar cuidadosamente su eficacia y su seguridad. Cada vez hay más estudios que muestran que la oncología integrativa podría ser útil, pero aún es difícil estandarizar métodos y encontrar las mejores maneras de combinar tratamientos.
Patadiya et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.
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