Varios invertebrados, con microorganismos como sus simbiontes, habitan en entornos diversos y en constante cambio como los respiraderos hidrotermales (HVs) y los manantiales fríos (CSs). La existencia continua de estos simbiontes es crucial para su distribución biogeográfica y conectividad, lo que a su vez facilita la persistencia de relaciones mutualistas. Para obtener perspectivas sobre los mecanismos subyacentes a la adaptación de los simbiontes en respuesta a cambios ambientales, esta perspectiva analizó dos genes relacionados con el metabolismo del azufre en los simbiontes, basándose en sus anotaciones genómicas. Nuestros hallazgos revelaron que el gen que codifica la cisteína desulfurasa (CSD) es ubicuo entre estos simbiontes, independientemente de sus ubicaciones geográficas, anfitriones o tamaños de genoma. Esto sugiere que estos simbiontes poseen la capacidad de utilizar azufre de la cisteína. De manera similar, los genes que codifican la adeníltransferasa de sulfato (SAT), que es esencial para la asimilación de sulfato, también están ampliamente presentes en los genomas de los simbiontes, con notables excepciones en algunos aislados de esponjas. Cabe destacar que la mayoría de los simbiontes investigados poseen tanto los genes sat como csd, lo que insinúa su capacidad para utilizar tanto recursos de azufre orgánico como inorgánico. La presencia de ambos genes sat y csd puede conferir una ventaja a los simbiontes durante la cesación de la actividad hidrotermal y de manantiales fríos o durante su dispersión entre localidades aisladas. Estudios genómicos comparativos adicionales, especialmente aquellos que se centran en las versátiles estrategias de adaptación de los simbiontes en diferentes etapas de vida, pueden mejorar nuestra comprensión de su aptitud ecológica y ampliar nuestro conocimiento sobre cómo estos microorganismos simbióticos habitan con éxito en los dinámicos entornos marinos.
Zhou et al. (miércoles) estudiaron esta cuestión.