La iglesia en los EE. UU. enfrenta justo ese momento de ajuste de cuentas. Desde los siglos de colusión en las idolatrías que sustentan el sacrificio y la explotación de vastos pueblos hasta el retorcido relato del ‘nacionalismo cristiano’ que es la apoteosis actual de esta historia, la iglesia se encuentra llamada a rendir cuentas a sí misma, al público en general y a Dios. Una parte de esa contabilidad es el papel que la teología cristiana ha jugado en el fracaso de la iglesia. Los artículos de este número del Journal of Moral Theology realizan este trabajo, al tiempo que levantan posibilidades para los comienzos de la reparación.
M. Therese Lysaught (Wed,) estudió esta cuestión.