Este artículo analiza cómo el movimiento de extrema derecha de Brasil —especialmente su expresión digital en el bolsonarismo— se ha apropiado estratégicamente de las plataformas de redes sociales para construir una infraestructura de comunicación política basada en la personalización, la informalidad y el rendimiento ideológico. Basándose en un enfoque crítico y empírico, el artículo explora las inversiones digitales realizadas por candidatos bolsonaristas y anunciantes conservadores durante y fuera de los ciclos electorales, con un enfoque en las elecciones municipales de 2024. Argumenta que este ecosistema digital funciona como un «partido paralelo», combinando tecnologías de campaña sofisticadas con prácticas informales y no reguladas. Los hallazgos revelan un flujo continuo de inversión publicitaria destinado a mantener el compromiso ideológico más allá de las fronteras institucionales. A través de la lente de la comunicación política y la teoría democrática, el artículo identifica tres características definitorias de la estrategia digital de la extrema derecha en Brasil: informalidad estratégica, personalización radical y asimetrías estructurales en el acceso tecnológico. Concluye que estas dinámicas no solo reconfiguran la lógica de campaña, sino que también amenazan la rendición de cuentas y la integridad de la representación democrática en la sociedad de plataformas.
Mércia Alves (2025) estudió esta cuestión.