Es un consenso indudable que a lo largo de la historia, las mujeres han ocupado un territorio marginal en los dominios cultural y social. Esta ocupación periférica es evidente en el vasto corpus de mitología que ha ayudado a moldear la conciencia colectiva de cada civilización. En la India, las dos epopeyas, el Mahabharata y el Ramayana, son instrumentales para establecer ciertos estándares intransigentes en términos de moralidad, dharma y género. Estas metanarrativas enfatizan predominantemente las hazañas heroicas de los personajes masculinos y, aunque hay personajes femeninos prominentes, han sido reducidas a posiciones sumisas, dóciles y serviles. 'La princesa de Lanka' de Kavita Kane es una revisión de la narrativa de la épica Ramayana desde la perspectiva narrativa de Surpanakha, la notoria rakshasi. Kane captura una representación alternativa de este personaje aborrecido, también conocido como bruja, monstruo y anciana fea en el texto canónico. Basándose en la seminal “teoría de la performatividad de género” de Judith Butler, el artículo traza la evolución de Surpanakha desde su nacimiento hasta la femineidad desde un enfoque orientado a género. El presente artículo también tiene como objetivo estudiar cómo la colocación deliberada de Kane del personaje marginal en el centro del escenario desafía y subierte la posición autoral de la épica. Adicionalmente, el artículo busca subrayar los actos subversivos de Surpanakha que sirven para deconstruir las fronteras de género definidas y las consecuencias recíprocas que enfrenta, y la cuestión de Kane sobre si la mutilación de Surpanakha es un acto defensivo o una forma de castigo por la infracción de género intentada.
Devi et al. (Wed,) estudiaron esta pregunta.