Desde la perspectiva de las humanidades, la responsabilidad surge como un fenómeno social complejo y, por lo tanto, se analiza utilizando los métodos y principios de conceptos doctrinales individuales, incluida la relación género-especie entre las responsabilidades social, legal y penal. La idea de distinguir entre los tipos positivos y negativos de responsabilidad legal se evalúa críticamente. Las responsabilidades legales y penales surgen en contextos conflictivos causados por la actitud negativa de una persona hacia los intereses públicos, lo que lleva a la comisión de una infracción o un acto delictivo. El alcance de la responsabilidad penal implica una combinación de consecuencias legales tanto para el acto delictivo en sí como para cualquier conducta delictiva posterior a la infracción.
Safin et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.