Cuando las áreas del derecho son ambiguas o no probadas, como en los casos de liberación compasiva que proliferaron durante el apogeo de la pandemia de COVID-19, los jueces de distrito deben confiar en su discreción para llenar los vacíos legales. La discreción puede ser beneficiosa, ya que permite a los jueces de distrito considerar factores que pueden llevar a resultados potencialmente dañinos para los litigantes o sus comunidades. Pero la discreción es imperfecta, particularmente ante problemas éticos o fácticos complejos. Quizás un lugar para comenzar a abordar esta dificultad es una mayor transparencia sobre los beneficios y limitaciones de la discreción.
Samantha Bent Weber (Mié,) estudió esta cuestión.