La Calidad Ambiental Interior (IEQ), que abarca el confort térmico, la calidad del aire interior, el confort visual y el confort acústico, influye directamente en la salud, el bienestar y la productividad dentro de los edificios. Esta revisión narrativa sintetiza estudios revisados por pares recuperados de Scopus y Web of Science (2015 hasta junio de 2025) para evaluar cómo se están utilizando las tecnologías del Internet de las Cosas (IoT) para detectar, analizar y regular activamente los cuatro dominios de IEQ. La evidencia muestra que los sistemas habilitados por IoT superan consistentemente a los controles convencionales: reducen las fluctuaciones de temperatura y humedad, entregan ventilación precisamente cuando los niveles de contaminantes aumentan, modulan la luz natural y la iluminación eléctrica para equilibrar el brillo y el deslumbramiento, y enmascaran o cancelan dinámicamente el ruido disruptivo, todo lo cual se traduce en espacios mediblemente más saludables, más eficientes en energía y con mayores índices de satisfacción de los ocupantes. Sin embargo, la adopción todavía se ve atenuada por el desplazamiento del sensor, incompatibilidades de plataforma, vulnerabilidades de ciberseguridad y las cargas de residuos electrónicos y energía en espera de redes densas de dispositivos. Superar estas barreras requerirá sensores duraderos, auto-calibrantes, estándares de comunicación abiertos, gobernanza de privacidad por diseño y modelos de despliegue circular, apoyados por ensayos de campo a largo plazo y colaboración interdisciplinaria entre científicos de la construcción, ingenieros informáticos e investigadores del comportamiento. En conjunto, los hallazgos confirman la considerable promesa del IoT para edificios inteligentes y sostenibles de próxima generación mientras trazan una agenda clara para futuras investigaciones y prácticas.
Ghiai et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.