Resumen La silvicultura necesita principalmente programas de los estados individuales complementados por un programa nacional para su coordinación. Las consecuencias del uso del suelo son principalmente una cuestión de interés estatal y local. La política pública debería estimular el interés propio en la producción de productos forestales, pero no debería subsidiar el negocio del cultivo de madera. En este artículo, loable por su claridad, integridad e imparcialidad, el autor considera las principales fases del problema forestal y muestra qué debería incluir una política forestal. Él enfatiza la división de responsabilidades entre los gobiernos federal y estatal.
Herbert A. Smith (Sat,) estudió esta cuestión.