RESUMEN Las universidades chinas enfrentan una paradoja persistente: a pesar de las inversiones sustanciales en I+D y un sólido desempeño en la producción de conocimiento, su impacto socioeconómico sigue siendo limitado. Para abordar esta desconexión, desarrollamos un marco de eficiencia de dos etapas que distingue la producción de conocimiento (KPE) de la transformación del conocimiento (KTE) e implementamos un enfoque DEA-Malmquist de tres etapas para aislar la eficiencia gerencial. Al analizar datos de panel de 56 universidades chinas líderes, identificamos la regresión tecnológica en la transformación del conocimiento, en lugar de ineficiencia por entrada o escala, como la principal limitación. Notablemente, las universidades del Proyecto 211 superan a sus contrapartes del Proyecto 985 en eficiencia de producción de conocimiento, mientras que las instituciones 985 demuestran una superior eficiencia de transformación. Sin embargo, ambos grupos exhiben una casi idéntica estancamiento tecnológico en transformación, subrayando barreras sistémicas y no específicas de nivel. Estos hallazgos desafían los paradigmas de políticas centradas en los recursos y enfatizan la necesidad crítica de realinear las estructuras de incentivos y construir capacidades de traducción para resolver la paradoja ciencia-tecnología de China.
Tong et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.