La artritis reumatoide (AR) es un trastorno inflamatorio autoinmunitario crónico que afecta principalmente a las articulaciones sinoviales, lo que resulta en dolor, rigidez, hinchazón y destrucción progresiva de las articulaciones. La enfermedad es impulsada por citoquinas proinflamatorias como la interleucina (IL)-1 y la IL-6, que promueven la inflamación sinovial y la degradación del cartílago. La AR afecta no solo a las articulaciones, sino también a otros órganos, contribuyendo a complicaciones sistémicas como enfermedades cardiovasculares, anemia y osteoporosis. A pesar de la disponibilidad de medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad y biológicos, su eficacia es a menudo incompleta y frecuentemente acompañada de efectos adversos y altos costos. Este estudio presenta una visión detallada de la etiología, patogenia, manifestaciones clínicas, estrategias diagnósticas y modalidades de tratamiento actuales de la AR, enfatizando la medicina herbal como un enfoque complementario. Los botánicos con propiedades inmunomoduladoras y antiinflamatorias ofrecen beneficios adjuntos prometedores en el manejo de la AR. Productos naturales como Curcuma longa, Aloe barbadensis y Zingiber officinale muestran un potencial significativo para reducir la inflamación, modular la producción de citoquinas y mejorar los resultados en los pacientes. Esta revisión destaca la promesa terapéutica de integrar remedios herbales con tratamientos farmacológicos convencionales, promoviendo un manejo más holístico, efectivo y seguro de la AR.
Singh et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.