A principios del siglo XXI, exactamente como hace cien años cuando el mundo del arte registró una verdadera explosión de géneros y estilos artísticos, todos unidos bajo la frase arte moderno, caracterizado por su independencia de la naturaleza realista de los sujetos imaginados, el arte de la danza exhibe hoy una multitud de géneros, estilos y tipos de actuaciones, como una expresión de la danza contemporánea, extremadamente diversa e innovadora, caracterizada por la independencia de la estructura, el lenguaje o la representación. En este contexto, el presente artículo presenta la investigación realizada con el objetivo de identificar el elemento definitorio que permite a los creadores de actuaciones coreográficas reconstruir los títulos establecidos que componen el repertorio internacional de ballets clásicos, desde una perspectiva moderna-contemporánea. Re-visitar grandes clásicos es en sí un proceso extremadamente complejo, iniciado en el período del posmodernismo, que contaminó, uno por uno, todas las artes escénicas.
Simona Șomăcescu (Vie,) estudió esta cuestión.