Sparar o remover el bazo accesorio (BA) en pacientes sometidos a esplenectomía diagnóstica por trastornos linfoproliferativos (TLP) es un tema no resuelto que rara vez se considera. Por lo general, un BA sano puede ser preservado. Reportando un caso propio, este documento tiene como objetivo revisar la literatura existente y proponer un enfoque adaptado. Una mujer de 59 años se presentó con anemia inexplicable. Una tomografía por emisión de positrones y tomografía computarizada con FDG (FDG-PET-CT) reveló esplenomegalia y dos nódulos esplénicos hipermetabólicos, ganglios linfáticos diafragmáticos patológicos en la parte superior e inferior, y un BA no avíd de FDG alrededor del hilio esplénico. La paciente se sometió a esplenectomía diagnóstica y retirada del BA. El examen histopatológico del bazo reveló un linfoma difuso de células B grandes (LDCBG), mientras que el BA permaneció sin afectación, consistente con los hallazgos preoperatorios del FDG-PET-CT. El curso postoperatorio fue sin complicaciones. La paciente fue dada de alta en el quinto día postoperatorio. La asplenía tras la esplenectomía aumenta el riesgo de infecciones severas. Se hipotetiza que preservar un BA sano podría ayudar a mantener la competencia inmune. Sin embargo, actualmente hay evidencia insuficiente para guiar la decisión de remover o preservar un BA durante la esplenectomía por fines diagnósticos en casos de TLP sospechados, y para entender el posible impacto pronóstico (tanto oncológico como infeccioso) de esta estrategia. El hallazgo preoperatorio de un BA no avíd de FDG podría recomendar el ahorro quirúrgico.
Rinaldi et al. (2025) estudiaron esta cuestión.