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Esta investigación examina el nexo entre el consumo de energía renovable, el cambio climático y el crecimiento económico en 88 países, categorizados por niveles de ingreso (alto, medio-alto, medio-bajo, bajo y países árabes) desde 1990 hasta 2020. Utilizando el modelo de Rezago Distribuido Autorregresivo en Panel (PARDL), el estudio captura las relaciones tanto a corto como a largo plazo entre las variables. Los hallazgos clave revelan que el crecimiento económico está relacionado con el aumento de las temperaturas, mientras que el impacto sobre las precipitaciones varía entre los grupos de ingreso. El consumo de energía no renovable tiene efectos mixtos: mitiga el cambio climático en países desarrollados pero agrava la contaminación en naciones en desarrollo. Por el contrario, la energía renovable disminuye las temperaturas promedio en países de bajos ingresos, pero en países de altos ingresos, muestra correlaciones positivas con los indicadores de cambio climático. Los términos de corrección de error significativos en todos los paneles indican un ajuste rápido hacia el equilibrio a largo plazo. El estudio subraya la necesidad de estrategias climáticas y energéticas personalizadas, abogando por una mayor infraestructura de energía renovable en países en desarrollo y una mejor eficiencia energética en naciones desarrolladas. Para los países árabes, que enfrentan riesgos climáticos específicos, se recomienda una mejor cooperación regional en medidas de mitigación. Esta investigación enfatiza que abordar el cambio climático requiere estrategias que consideren los contextos económicos y ambientales distintos de diferentes grupos de países.
Spetan et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.