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Este artículo trata sobre cómo los apicultores del oeste de Noruega sincronizan sus prácticas con los patrones percibidos de ritmos estacionales y adaptan sus horarios y formas de trabajo a medida que perciben cambios en estos patrones rítmicos estacionales asociados con el cambio climático y ambiental (y social). Contribuye al trabajo sobre la gobernanza de la adaptación con un énfasis en la sensibilidad temporal de la acción adaptativa en las instituciones – la importancia de tomar la acción correcta en el momento adecuado – y que este momento se coordina en la convergencia de múltiples temporalidades en los mundos humanos y más que humanos, dentro de ensamblajes temporales. La investigación se realizó en estrecha colaboración con apicultores durante las temporadas 2021/2022 y los encontró como practicantes temporales literales que son capaces de medir cambios en las temporalidades, basándose en diversos marcos temporales (tanto formales como informales), y recalibrando. La recalibración se dio tanto en pequeñas micro-manoeuvres incrementales para mantener la sincronía en un patrón estacional, como en esfuerzos colectivos para adaptarse fundamentalmente o reconfigurar patrones estacionales cuando estos patrones no logran ‘mantenerse’. Desde esta perspectiva, el artículo centra y eleva la sincronización temporal en la adaptación, prestando atención a la capacidad institucionalizada de los practicantes competentes temporalmente para hacer uso y reformular los marcos culturales que rigen los horarios.
Bremer et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.