Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La meditación ha generado un interés creciente debido a sus posibles efectos en los procesos de envejecimiento celular, particularmente en los telómeros y las células madre. Esta revisión narrativa tiene como objetivo sintetizar la investigación existente sobre cómo la meditación afecta a los telómeros y las células madre. La meditación influye significativamente en los telómeros a través de la reducción del estrés, el sistema inmunológico, la inflamación y la modulación del estrés oxidativo. Se ha demostrado que la meditación reduce el estrés, mejora los ritmos circadianos y modula el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal (HPA), disminuyendo así los niveles de cortisol y promoviendo el mantenimiento de los telómeros. La melatonina, elevada a través de la meditación, apoya aún más la salud de los telómeros al reducir el estrés oxidativo y la inflamación. La meditación también afecta la actividad de los genes asociados con la inflamación y la respuesta al estrés, contribuyendo a la integridad de los telómeros. Al aumentar las defensas antioxidantes y reducir el daño oxidativo, la meditación también reduce el estrés oxidativo que puede dañar los telómeros. En el contexto de las células madre, la meditación también puede aumentar la actividad de la telomerasa (TA), que juega un papel en el mantenimiento de la longitud de los telómeros (TL) y en el apoyo a la función de las células madre esencial para la regeneración de tejidos. A pesar de los hallazgos prometedores, hay lagunas en la comprensión de los mecanismos precisos a través de los cuales la meditación modula los telómeros y las células madre. La investigación futura debería aclarar aún más los mecanismos involucrados y explorar las implicaciones a largo plazo de la meditación en los procesos de envejecimiento celular.
Santosa et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.