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El uso de agua salada con fines de riego se ha generalizado en los últimos cincuenta años, ya que está disponible en muchos países. El uso de agua salina como agua de drenaje y aguas subterráneas salinas está aumentando debido a los efectos del cambio climático sobre la cantidad y calidad del agua de riego, especialmente en áreas áridas y semiáridas. Esta investigación examinó el efecto de la lluvia efectiva y la fracción de lixiviación sobre la productividad de cuatro cultivos estratégicos cuando se riegan con agua de salinidad media de dos fuentes diferentes; se aprobó el agua subterránea de dos pozos con una concentración de sal de 5.43 dS m -1 y 8.39 dS m -1. Comprender la relación entre el uso de agua salina y el rendimiento relativo bajo diversas condiciones de campo de cambio climático, como la relación de lluvia efectiva y la fracción de lixiviación, es muy importante para ampliar el uso de agua salina y disminuir la brecha hídrica entre la demanda y los recursos hídricos disponibles. Se construyó un programa informático para estimar la productividad de trigo, cebada, maíz y algodón cuando se riegan con cada una de las dos fuentes de agua mencionadas bajo tres valores de fracción de lixiviación y cuatro relaciones de lluvia efectiva. Se observó que la productividad de los cultivos está asociada con una relación lineal con las relaciones de lluvia y relaciones no lineales con la fracción de lixiviación, ya que los cambios climáticos afectan tanto la profundidad de lluvia como la calidad del agua, estas relaciones de rendimiento de cultivos deben tenerse en cuenta para gestionar los proyectos agrícolas en zonas áridas.
Ghani et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.