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Introducción La soja es un producto de exportación significativo para varios países, incluidos los Estados Unidos y Brasil. Existen numerosas variedades de soja. Entre ellas, un tipo genéticamente modificado conocido como INTACTA RR2 PRO™ ha sido diseñado para demostrar resistencia al glifosato y producir toxinas que son letales para varias especies de orugas. Existe información limitada sobre el uso de Trichoderma harzianum y Bacillus subtilis para promover el crecimiento de las plantas y su impacto en el microbioma vegetal. Métodos Este estudio tuvo como objetivo evaluar los efectos de estos microorganismos en esta variedad de soja al analizar parámetros, como la materia seca de raíces y brotes, el estado nutricional, y la diversidad microbiana en raíces y suelo. Resultados Los resultados indicaron que los tratamientos con B. subtilis solo o en combinación con T. harzianum, aplicados en semillas o en semillas y suelo, mejoraron significativamente la altura de la planta y la biomasa en comparación con los otros tratamientos y el control. No se detectaron diferencias significativas en las concentraciones de fósforo y nitrógeno entre los tratamientos, aunque algunos tratamientos mostraron correlaciones cercanas con estos nutrientes. Las inoculaciones microbianas influyeron ligeramente en los microbiomas del suelo y las raíces, con diferencias significativas en la beta diversidad entre los entornos del suelo y las raíces, pero tuvieron un impacto general limitado en la composición de la comunidad. Discusión La aplicación combinada de B. subtilis y T. harzianum mejoró particularmente el crecimiento de las plantas y promovió grupos microbianos asociados a las plantas, como Rhizobiaceae, optimizando las interacciones planta-microbio. Además, los tratamientos resultaron en una ligera reducción en la riqueza y diversidad fúngica.
Rigobelo et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.