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Resumen Antecedentes Las alteraciones en la cognición afectan significativamente el funcionamiento y los resultados de rehabilitación del paciente. La evaluación es esencial para identificar a individuos en riesgo y guiar los planes de atención. Objetivo Se implementó un protocolo de evaluación cognitiva en la práctica ambulatoria de terapia ocupacional (TO) y patología del habla y lenguaje (PSL). Utilizando el marco de Alcance, Efectividad, Adopción, Implementación y Mantenimiento (RE‐AIM) y el Marco de Dominio Teórico (TDF), este estudio (1) midió el alcance y la adopción del protocolo de evaluación cognitiva y (2) exploró determinantes y estrategias que pueden afectar la adopción. Diseño Métodos mixtos secuenciales. Configuración Dos clínicas de rehabilitación ambulatoria (A y B) dentro de una red de atención médica. Participantes Registros médicos de 220 pacientes adultos con diagnóstico neurológico y 15 clínicos de TO y PSL. Intervenciones Protocolo de evaluación cognitiva. Medida(s) de Resultado Principal(es) Se midió cuantitativamente el alcance del protocolo de evaluación a través de las características del paciente y la adopción en los sitios clínicos mediante revisión retrospectiva de registros médicos electrónicos. Se recolectaron datos cualitativos sobre la efectividad y el proceso de implementación a través de grupos focales de clínicos. Resultados Las tasas de adopción del protocolo fueron del 71% y 54% en las clínicas A y B, respectivamente. La TO del sitio B tenía más probabilidades de no cumplir con la adopción del protocolo en comparación con el sitio A, controlando por las características del paciente (81% frente a 16%, respectivamente; razón de odds = 11.4, intervalo de confianza del 95% 3.36–38.64, p ≤ .001). La edad del paciente fue un factor significativo para el alcance del protocolo; una edad mayor se asoció con el incumplimiento de la adopción del protocolo de PSL, p < .05. Ambos sitios emplearon estrategias de implementación dirigidas al nivel del proveedor (p. ej., educación/capacitación); el sitio A también incluyó estrategias a nivel organizacional (p. ej., compromiso del liderazgo). En ausencia de estrategias a nivel organizacional, los clínicos de TO y PSL del sitio B identificaron barreras relacionadas con el apoyo del liderazgo, recursos y flujo de trabajo. Conclusiones Los protocolos de práctica estandarizados son viables para implementar dentro del entorno de rehabilitación, aunque se pueden necesitar estrategias de implementación en varios niveles para promover la adopción. Alinear las prácticas con las necesidades, valores y prioridades de la organización, proveedores y pacientes y familias es imperativo.
Tierney‐Hendricks et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.