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En relación con la reestructuración de las instalaciones públicas en la fase de envejecimiento y el subsiguiente declive poblacional, la digitalización de los servicios públicos reducirá el costo de mantenimiento y gestión de las instalaciones públicas y contribuirá a mantener o incluso mejorar los estándares de los servicios. Este estudio compara los atributos de los usuarios de bibliotecas físicas y electrónicas digitalizadas, utilizando los resultados de una encuesta original realizada en el área metropolitana de Sapporo, Japón, analizada mediante métodos estadísticos. Los resultados mostraron que las bibliotecas electrónicas brindan sus servicios a algunos grupos de ciudadanos diferentes en comparación con las bibliotecas físicas. Las bibliotecas electrónicas tienen una clara tendencia a proporcionar servicios a la población activa, lo que significa que el servicio llega a más contribuyentes que han aportado al financiamiento de las instalaciones públicas pero no las han utilizado. Por otro lado, la influencia de la edad no es simple para el uso de bibliotecas físicas y electrónicas, aunque ciertamente hay una tendencia hacia un mayor uso entre los grupos de edad más jóvenes. La brecha digital entre los ancianos no se observa claramente para el uso de bibliotecas electrónicas, lo que significa que la digitalización de los servicios bibliotecarios puede ser utilizada por varias categorías de ciudadanos, incluidos los ancianos, incluso en una sociedad envejecida.
Fumihiko Seta (jue,) estudió esta cuestión.