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Introducción: Los Trastornos Mentales Comunes (TMC) causan un deterioro significativo en el funcionamiento socio-ocupacional, llevando a terribles consecuencias socioeconómicas para el individuo, la familia y la sociedad. A pesar de que la enfermedad mental es prevalente en todo el mundo, la carga de salud pública de la enfermedad mental parece ser la más alta en los países de ingresos bajos y medios (PIM). En estos países, la falta de acceso a servicios esenciales de salud mental también ha llevado a una brecha de tratamiento significativa en los trastornos psiquiátricos. En tal situación, llegar a la comunidad y utilizar recursos basados en la comunidad para descentralizar la atención de salud mental es esencial. Objetivo: El objetivo de esta revisión narrativa fue evaluar el impacto de las intervenciones de salud mental basadas en la comunidad en los TMC. Esta revisión también destaca el impacto del enfoque basado en derechos en la atención de salud mental y los determinantes psicosociales de la salud mental. Métodos: Se realizó una búsqueda exhaustiva de bases de datos, como PubMed/Medline, CINHAL y Scopus, para recopilar artículos publicados entre enero de 2001 y julio de 2023. Se incluyeron en la revisión estudios que respondían al tema central de la revisión, como las tendencias y los servicios de salud mental existentes en la comunidad y su impacto en los TMC. Los artículos relevantes fueron analizados en detalle. Resultados: La participación de personas a nivel de base a través de programas de apoyo entre pares o en campamentos de recuperación, abordando los determinantes sociales como la pobreza, la vivienda y el desempleo, y un enfoque basado en derechos en cada servicio de salud mental resultaron beneficiosos y efectivos para gestionar los servicios de salud mental comunitarios. Estos enfoques son la necesidad del momento y son bien aceptados por las personas en la comunidad. Conclusión: Para superar la brecha de tratamiento en los PIM, un servicio de salud mental comunitario bien utilizado es la única salida. La asignación de fondos adecuados por parte de los formuladores de políticas, el desarrollo de infraestructura y la inversión en personal necesitan ser escaladas enormemente.
Noronha et al. (2024) estudiaron esta cuestión.