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La adultez emergente es una fase de desarrollo importante a menudo acompañada de picos de soledad, ansiedad social y depresión. Sin embargo, falta conocimiento sobre cómo evolucionan las relaciones entre la soledad emocional, la soledad social, el aislamiento social, la ansiedad social y la depresión a lo largo del tiempo. Obtener información sobre estas relaciones temporales es crucial para nuestra comprensión de cómo surgen estos problemas y se mantienen entre sí a lo largo del tiempo. Jóvenes adultos de una muestra universitaria (N = 1,357; M = 23.60 años, SD = 6.30) completaron cuestionarios sobre soledad emocional y social, aislamiento social, síntomas depresivos y de ansiedad social en tres momentos dentro de un período de 3 años. Se utilizaron modelos de panel cruzado con intercepto aleatorio para desenredar asociaciones recíprocas y prospectivas de subtipos de soledad, aislamiento social, síntomas depresivos y de ansiedad social a lo largo del tiempo. Los resultados mostraron que, a nivel intrapersonal, los aumentos en la soledad emocional y social, así como el aislamiento social, predecían niveles más altos de depresión en momentos posteriores. Los aumentos en los síntomas depresivos también predecían aumentos en la soledad social posterior, pero no en la soledad emocional. Finalmente, los aumentos en los síntomas depresivos predecían aumentos en el aislamiento social. No hubo relaciones temporales significativas entre la soledad y el aislamiento social, por un lado, y los síntomas de ansiedad social, por otro lado. El distanciamiento social impuesto por las restricciones gubernamentales relacionadas con COVID‐19 puede haber impactado los resultados actuales. Los hallazgos sugieren que la soledad emocional y social preceden al desarrollo de síntomas depresivos, que a su vez preceden al desarrollo de la soledad social y el aislamiento social, indicando un posible ciclo vicioso de soledad social, aislamiento social y síntomas depresivos en la adultez emergente. La ansiedad social no precedió ni siguió a la soledad, los síntomas depresivos o el aislamiento social. El estudio actual arroja más luz sobre el orden temporal de la soledad y los síntomas psicopatológicos y, de este modo, ayuda a identificar momentos en que los esfuerzos de prevención e intervención pueden ser especialmente útiles para contrarrestar el desarrollo de la depresión y la soledad.
Mobach et al. (Mon,) estudiaron esta pregunta.
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