Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La rápida aparición y la propagación global de la resistencia antimicrobiana en los últimos años han generado preocupaciones significativas sobre el futuro de la medicina moderna. Los superbacterias y las bacterias multirresistentes se han vuelto endémicas en muchas partes del mundo, aumentando el espectro de infecciones intratables. El uso excesivo y el mal uso de antimicrobianos durante los últimos 80 años han contribuido sin duda al desarrollo de la resistencia antimicrobiana, generando una gran presión sobre los sistemas de salud en todo el mundo. No obstante, los mecanismos moleculares subyacentes a la resistencia antimicrobiana en las bacterias han existido desde tiempos antiguos. Algunos de estos mecanismos y procesos han servido como los precursores de los determinantes de resistencia actuales, destacando la carrera armamentista en curso entre las bacterias y sus adversarios antimicrobianos. Además, el medio ambiente alberga muchos genes de resistencia putativos, sin embargo, aún no podemos predecir cuáles de estos genes emergerán y se manifestarán como fenotipos de resistencia patógena. La presencia de antibióticos en hábitats naturales, incluso en concentraciones subinhibitorias, puede proporcionar presiones selectivas que favorecen la aparición de nuevos aparatos de resistencia antimicrobiana y, por lo tanto, subraya la necesidad de una comprensión integral de los factores que impulsan la persistencia y la propagación de la resistencia antimicrobiana. Dado que se necesitan urgentemente estrategias antimicrobianas que eludan la resistencia, una percepción clara de estos factores críticos podría, en última instancia, allanar el camino para el diseño de objetivos terapéuticos innovadores.
Barcan et al. (Mon,) estudiaron esta pregunta.