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Objetivo: Este estudio tuvo como objetivo investigar la asociación entre los patrones de consumo de edulcorantes bajos en calorías (LCS), índices antropométricos y estado nutricional entre adultos y mujeres en el municipio de Calabar, Nigeria. Diseño del estudio: Se realizó un diseño analítico transversal entre 335 participantes, seleccionados mediante técnica de muestreo multietapa. Metodología: Se realizó una evaluación dietética usando el recuerdo de 24 horas, medidas antropométricas y datos de características sociodemográficas mediante un cuestionario pretestado. Los datos recopilados se ingresaron en Microsoft Excel y se exportaron a SPSS para análisis estadístico posterior. Se utilizó la prueba de Chi-cuadrado con un intervalo de confianza (IC) del 95% para cuantificar las variables independientes de los índices nutricionales. Usando la referencia de la OMS-2010, se midieron la altura, el peso y el IMC. Resultados: Más de 40 productos que contenían LCS se clasificaron en cinco grupos. Las bebidas carbonatadas fueron las más consumidas, mientras que las bebidas energéticas fueron las menos consumidas. El aspartame fue el LCS más utilizado. Los adultos jóvenes solteros de 20 a 35 años, en su mayoría estudiantes, consumieron productos que contenían LCS con más frecuencia que otros adultos. La prevalencia general de consumo de LCS fue del 58.1% (moderado), con participantes consumiendo una bebida que contenía LCS al menos tres veces a la semana en una cantidad estimada de 1 litro. Hubo diferencias estadísticamente significativas (P=.05) en peso, circunferencia de la cintura y circunferencia de la cadera entre hombres y mujeres. El IMC para hombres y mujeres fue de 22.6 ± 0.9 y 21.0 ± 1.0 kg/m2, respectivamente. Las categorías de IMC de los participantes del estudio fueron las siguientes: bajo peso (3.9%), peso normal (65.7), sobrepeso (28.1) y obesidad (2.3%). Se reportó la prevalencia de una relación cintura-cadera anormal, con una asociación significativa (P=.05) entre el consumo de LCS y el IMC. El análisis bivariado del consumo de LCS y las variables sociodemográficas encontró una asociación significativa entre variables como género, edad, ingresos mensuales y nivel educativo en P=.05. El análisis de regresión logística multivariada identificó la edad, los ingresos y el IMC como predictores de la ingesta de LCS. Conclusión: El estudio mostró que existe un patrón de consumo entre los adultos en términos de categoría de edad y género. El consumo de bebidas LCS fue mayormente moderado, en promedio alrededor de tres veces por semana y estuvo influenciado por factores demográficos como género, edad y estado socioeconómico.
Ekpenyong et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.
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