A nivel mundial, la apendicitis aguda tiene un riesgo estimado de por vida del 7-8%. Sin embargo, existen numerosas controversias en torno al manejo de la apendicitis aguda, y el mejor enfoque de tratamiento depende de las características del paciente. El manejo no operatorio (MNO), que implica el uso de antibióticos y una hidratación intravenosa agresiva, y la apendicectomía quirúrgica son opciones de tratamiento válidas para adultos sanos. El MNO también es ideal para candidatos quirúrgicos poco aptos. Otra consideración importante es el momento de la cirugía, es decir, el papel de la apendicectomía en intervalo (AI) y la posibilidad de retrasar la cirugía por unas horas en la admisión inicial. La AI se refiere a la extracción quirúrgica del apéndice 8-12 semanas después del diagnóstico inicial de apendicitis. Es ideal en pacientes con una perforación apendicular contenida en la presentación inicial, en los cuales se prefiere un enfoque no operatorio inicial. Además, la AI puede ayudar a distinguir causas malignas y no malignas de apendicitis aguda, mientras reduce el riesgo de recurrencia. Por el contrario, una decisión para retrasar la apendicectomía por unas horas en la admisión inicial debe tomarse en función del estado de salud basal de los pacientes y la gravedad de la apendicitis. Posteriormente a la cirugía, la colocación de un drenaje quirúrgico puede ayudar a reducir las complicaciones postoperatorias; sin embargo, conlleva un riesgo aumentado de oclusión del drenaje, formación de fístulas y íleo paralítico. Además, uno de los aspectos más críticos de la apendicectomía es el cierre del muñón apendicular, que puede lograrse con la ayuda de endoclips, suturas, grapas y endoloops. En esta revisión, discutimos diferentes aspectos del manejo de la apendicitis aguda, las controversias actuales en el manejo y el potencial rol de la apendicectomía endoscópica como una opción de tratamiento futura.
Dahiya et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.