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El objetivo de este artículo es examinar las continuidades entre la Italia fascista y el temprano período republicano en términos de política anti-protestante. Para ello, se analizan tres cuestiones principales: la ideología detrás del anti-protestantismo católico y el papel desempeñado por las jerarquías católicas y la Santa Sede; la legislación italiana y las normas en cuestiones religiosas, con referencia a denominaciones minoritarias; y las actitudes concretas de los órganos del Estado a niveles central y periférico. A partir de una extensa documentación de archivos (de archivos italianos, del Vaticano e internacionales), este artículo muestra las profundas continuidades, pero también las diferencias, en la legislación y práctica anti-protestante entre el período fascista y la primera era republicana, marcada por una fuerte hegemonía católica y cristiano-demócrata. Gracias a esta extensa documentación, el artículo resalta el papel desempeñado por varios actores del Estado (gobierno, aparatos ministeriales centrales, administraciones locales, judicatura) en determinar el contraste en el desaire de las políticas anti-protestantes, que se produjo a mediados de los años cincuenta.
Paolo Zanini (Mon,) estudió esta cuestión.