Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La motivación social, el deseo humano de interactuar con otros, probablemente subyace en niveles más altos de cognición social y en la formación de relaciones interpersonales. Sin embargo, este tema ha sido insuficientemente estudiado en adolescentes a pesar de los cambios críticos de desarrollo y maduración que ocurren durante este período y de la relevancia de la motivación social para los trastornos clínicos y del neurodesarrollo. Utilizando electroencefalografía (EEG) y un paradigma de asociación implícita (Tarea de Elegir una Película; Dubey et al., 2015), examinamos cómo las respuestas cerebrales subyacentes a las decisiones socialmente motivadas informaban decisiones futuras en 54 jóvenes (de 10 a 14 años) y 50 adultos jóvenes (de 18 a 33 años). Como el primer estudio en utilizar esta tarea durante la grabación de EEG, implementamos análisis de tiempo-frecuencia y un enfoque estadístico dinámico de ensayo por ensayo. Los resultados sugirieron que ambos grupos de edad preferían elecciones de bajo esfuerzo y, con el tiempo, preferían cada vez más elecciones no sociales. La amplitud de P3 también aumentó con el tiempo y fue sensible a decisiones que requerían esfuerzo, particularmente para los adultos, pero no al contenido social. Ambos grupos mostraron una mayor asimetría alfa frontal dominante izquierda (FAA) durante la retroalimentación no social, y la FAA predijo decisiones futuras de manera diferente para adultos que para jóvenes. El presente estudio destaca la FAA y los análisis de ensayo por ensayo como herramientas útiles para comprender los mecanismos neuronales subyacentes a las decisiones socialmente motivadas, que difieren a través del desarrollo, el tiempo y los individuos.
Revilla et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.