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Objetivo El propósito de este estudio es evaluar las condiciones físicas y psicológicas de pacientes hospitalizados que fueron infectados con COVID-19 en Wuhan, China, incluyendo los puntajes y predictores del trastorno de estrés postraumático (TEPT) y el crecimiento postraumático (GPT). Métodos El grupo de prueba consistió en 102 pacientes hospitalizados diagnosticados con COVID-19 en Wuhan entre el 4 de marzo de 2020 y el 5 de abril de 2020, mientras que el grupo de control comprendió 168 participantes sanos del estudio. La información relevante de los participantes del estudio se obtuvo a través de cuestionarios en línea, cubriendo cinco aspectos: información general, estado físico, estado emocional, TEPT y GPT. Resultados En Wuhan, el 37.3% de los pacientes hospitalizados diagnosticados con COVID-19 presentaron síntomas de hiperactivación de TEPT. Este porcentaje es significativamente más alto que el 13.1% observado en la población sana. Además, la prevalencia de GPT entre el mismo grupo de pacientes hospitalizados se situó en el 77.5%, superando la tasa del 66.1% encontrada en la población sana. Se determinó que los patrones de sueño inconsistentes durante la fase de hospitalización podrían ser indicativos de una mayor vulnerabilidad a los síntomas de hiperactivación de TEPT en pacientes hospitalizados diagnosticados con COVID-19. El estudio determinó que los patrones de sueño inconsistentes durante la hospitalización pueden ser un factor de predisposición que hace a los pacientes hospitalizados diagnosticados con COVID-19 más susceptibles a altos síntomas de activación del trastorno de estrés postraumático. Por otro lado, los pacientes hospitalizados diagnosticados con COVID-19 que mantuvieron un comportamiento tranquilo y mostraron percepciones emocionales positivas durante su hospitalización mostraron una menor susceptibilidad a estos síntomas de TEPT. Factores como la posesión de un título universitario, antecedentes de infección por SARS y patrones de sueño deficientes fueron identificados como predictores que elevan el riesgo de GPT. Mientras que, un sentimiento de felicidad y una percepción emocional positiva consistente durante la hospitalización fueron predictores de GPT. Curiosamente, se estableció una correlación directa entre los síntomas de hiperactivación de TEPT y el GPT. Conclusión Aunque el brote de COVID-19 ha afectado gravemente el bienestar físico y psicológico de los pacientes, ha mejorado enormemente su GPT.
Chen et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.
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