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Resumen: El uso de nanopartículas en aplicaciones de ingeniería de tejidos ha aumentado significativamente en los últimos años. Se desarrollan tejidos funcionales regulando la proliferación, diferenciación y migración celular en andamios nanoestructurados que contienen células. Estos andamios proporcionan un entorno que es más estructuralmente compatible que la microarquitectura del hueso natural. Dados sus excepcionales propiedades, como su potencial osteogénico, biocompatibilidad y biodegradabilidad, el quitosano es un buen y prometedor biomaterial. Desafortunadamente, la baja resistencia mecánica del quitosano lo hace inadecuado para aplicaciones de soporte de carga. Al mezclar quitosano con otros biomateriales, este inconveniente podría ser mitigado. La ingeniería de tejidos óseos utiliza materiales bioresorbables como el fosfato tricálcico y materiales bioactivos como la hidroxiapatita y el bioglas. La alúmina y el titanio son ejemplos de materiales bioinertes que forman parte de estas biocerámicas. Cuando se producen a escalas nanométricas, estos materiales tienen una mayor área de superficie y mejor adhesión celular. Este documento de revisión profundizará en los andamios de quitosano reforzados con nanocerámicas bioinertes, bioresorbables y bioactivas para la ingeniería de tejidos óseos.
Safarzadeh et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.
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