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En la era contemporánea, a medida que la competencia entre las empresas se intensifica, la innovación y el desarrollo en la gestión del rendimiento empresarial se vuelven cada vez más cruciales. Mejorar continuamente el conocimiento y las habilidades profesionales de los empleados no solo mejora sus capacidades laborales, sino que también impulsa el rendimiento organizacional, ayudando a las empresas a alcanzar un desarrollo sostenible. El capital psicológico, la teoría más reciente en la ciencia de la gestión contemporánea, trasciende el capital humano y social, poseyendo características de originalidad y pensamiento a futuro. Los gerentes, en su trabajo diario, influyen directamente en las actitudes y comportamientos de los miembros de su equipo a través de la orientación y supervisión formal o informal. Crear un entorno psicológicamente propicio, caracterizado por la felicidad, la realización y el sentido de pertenencia, puede impactar positiva y significativamente el comportamiento gerencial, maximizando así la efectividad organizacional y el rendimiento gerencial. Históricamente, las empresas han priorizado la gestión del rendimiento de los empleados en los procesos de gestión de recursos humanos, a menudo descuidando las necesidades psicológicas de los gerentes, lo que dificulta la implementación efectiva de muchas medidas de incentivo. Por lo tanto, este estudio explora tres dimensiones del capital psicológico y el rendimiento organizacional, construyendo un modelo de ecuación estructural relevante. Empleando métodos de análisis teóricos y empíricos, valida la influencia positiva del capital psicológico en el rendimiento organizacional, proporcionando perspectivas sobre el impacto del capital psicológico gerencial en el rendimiento organizacional y contribuyendo activamente a la realización de los objetivos estratégicos corporativos.
Ruoxi et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.