El texto explora la forma y el contenido de hacer filosofía con niños, que, aunque es una actividad educativa, se diferencia de la enseñanza clásica ya que está guiada por ideas y estándares de un espíritu diferente. Se reconoce a los niños como capaces de pensar de forma autónoma. Filosofer con ellos es un compromiso distinto de enseñar y estudiar cualquier conocimiento, habilidad o actitud especializada, aunque no difiere esencialmente de ninguna otra práctica filosófica. Como punto de partida en la filosofía con niños, cualquier momento de la vida cotidiana de los niños podría convertirse en objeto de reflexión filosófica.
Tsena Zhelyazkova-Stoeva (Tue,) estudió esta cuestión.