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Israel es un país establecido. Y Palestina, a pesar de ser un país con una rica herencia desde hace siglos, ha sido ocupada por el gobierno de Israel que se niega a proporcionar a Palestina el estatus de nación soberana. El conflicto israelí-palestino ha llevado a numerosos crímenes de guerra y la mayoría de las víctimas han sido siempre las personas inocentes y comunes de la tierra. Además de las disputas territoriales, el fundamentalismo religioso y la persecución también han sido un factor importante. El estado de Israel siempre ha apoyado la ideología del sionismo en la que Israel apoyó el establecimiento de un estado judío. Los judíos también afirman que hay un antisemitismo a gran escala entre los árabes así como varias otras comunidades debido a lo cual enfrentan no aceptación. Pero el conflicto no se limita meramente a una causa y tiene otros fundamentos también. Este documento toma el estudio del conflicto entre los dos países y analiza el contexto histórico y político que llevó a la serie de eventos y cómo ello condujo al abuso de los derechos humanos en la región. La investigación busca además averiguar el papel de los EE. UU. y las Naciones Unidas. EE. UU. ha sido pionero del liberalismo y los derechos humanos en el mundo neoliberal actual, pero ha permanecido en silencio en ocasiones de las reclamaciones erróneas de Israel sobre los territorios palestinos. Por lo tanto, la protección y restauración de las leyes humanitarias es un campo principal de discusión.
Lahari Bandyopadhyay (Sun,) estudió esta cuestión.