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El uso de la lengua materna en las lecciones de lengua extranjera siempre ha generado un amplio debate sobre si el uso de la L1 impide a los estudiantes aprender una L2. Esta investigación muestra lo que piensan los profesores de inglés como L2 en España sobre este tema. Primero, revisamos las razones para excluir el uso del español, así como las razones para su inclusión. Este enfoque incluye factores lingüísticos, sociales y culturales intrínsecos al proceso de enseñanza/aprendizaje. La información se recoge utilizando un enfoque de métodos mixtos. Por un lado, se diseña un cuestionario para identificar patrones y tendencias respecto al uso del español en el aula de inglés considerando datos fácticos, conductuales y actitudinales. Cada sección está vinculada a los objetivos de investigación. Por otro lado, se utilizan tres métodos cualitativos específicos: entrevistas personales, discusiones en pequeños grupos focales y narrativas escritas extensas, donde se componen 12 preguntas como base para la realización de estos tres métodos. Los resultados del estudio sugieren que un uso prudente y juicioso del español no impide ni obstaculiza el desarrollo del aprendizaje del inglés en los estudiantes. Por el contrario, en muchos casos, lo facilita ya que proporciona al profesor un recurso pedagógico poderoso. El estudio postula que el uso juicioso del español en el aula produce resultados positivos y aboga por una mayor flexibilidad en su utilización. Sin embargo, al mismo tiempo señala la imperatividad de que esta flexibilidad no debe restar importancia al objetivo principal de la adquisición del idioma inglés. Este estudio tiene implicaciones teóricas y prácticas en el diseño de planes de formación para profesores en servicio y futuros docentes de L2 en contextos de L1.
Cabello et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.