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Antecedentes 13 con diversas malignidades en etapas avanzadas (AdM), 12 con infecciones bacterianas agudas (ABI), 6 con cirrosis hepática (LC) y 26 con obesidad simple (IMC ≥ 27 kg/m2). Resultados La estabilidad de RBP y ROH en serum se confirmó bajo todas las condiciones. En individuos sanos, el ROH sérico, RBP y TTR fueron notablemente altos en hombres con un ligero aumento en proporción a la edad y el IMC. La línea de regresión de eje mayor entre RBP (x) y ROH (y) en individuos sanos fue y = x, con un coeficiente de correlación de 0.986. En los grupos de LC, AdM y ABI, se observaron correlaciones fuertes similares; sin embargo, las líneas de regresión se desplazaron ligeramente hacia la derecha de la línea del grupo sano, indicando un sesgo positivo en la estimación de ROH. Curiosamente, los mismos análisis entre TTR y ROH revelaron relaciones lineales fuertes similares en todos los grupos; sin embargo, la línea de regresión de cada grupo mostró un desplazamiento hacia la izquierda (opuesto) de la línea del grupo sano. Basándonos en estas observaciones, desarrollamos un nuevo modelo de regresión compuesto por RBP y TTR, que demostró ser preciso en la estimación de ROH, incluso bajo estas condiciones patológicas. Conclusiones La perfecta correlación RBP-ROH en individuos sanos indica la utilidad de RPB como marcador sustituto para ROH. Sin embargo, bajo condiciones alteradas de RBP, una ligera sobreestimación de ROH es inevitable. Sin embargo, cuando se probó el TTR junto, el sesgo puede corregirse casi perfectamente utilizando la nueva fórmula de estimación de ROH que comprende RBP y TTR.
Matsuki et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.