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Antecedentes Este estudio tuvo como objetivo documentar los niveles de estrés, depresión, ansiedad y participación en el cuidado entre madres y padres de recién nacidos hospitalizados en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) de tercer nivel en el norte de Italia. Métodos El estrés, la depresión y la ansiedad de los padres se evaluaron mediante la Escala de Estrés Parental en UCIN (PSS:NICU), la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS) y el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI). La participación en el cuidado se evaluó con el Índice de Participación Parental. Las diferencias entre madres y padres se evaluaron con la prueba de mediana de Mood y la prueba z, respectivamente para variables continuas y discretas. Se realizaron análisis multivariantes controlando por posibles factores de confusión para confirmar las diferencias de género. Resultados Se inscribieron 191 padres (112 madres y 79 padres). Las madres reportaron puntajes medianos significativamente más altos para el estrés (2.9 vs 2.2, p<0.001) y la ansiedad rasgo (37 vs 32, p=0.004) y tasas de depresión más altas (EPDS ≥12: 43.8% vs 19.0%, p<0.001). Se reportó 'alto estrés' (PSS:NICU ≥3) por el 45.5% de las madres en comparación con el 24.1% de los padres (p=0.004). La frecuencia de las tres condiciones simultáneamente fue significativamente mayor entre las madres (20.0% vs 3.8%, p=0.016), con la gran mayoría de las madres (76.0%) sufriendo al menos una condición en comparación con menos de la mitad de los padres (45.3%, p<0.001). La participación en el cuidado fue más frecuente en las madres (puntaje mediano: 19 vs 15, p<0.001), con la excepción de las actividades relacionadas con la defensa (mediana 5 vs 4, p=0.053). En un análisis multivariante, las diferencias de género en los resultados de salud mental no cambiaron. Conclusiones Se justifica la evaluación de rutina del sufrimiento mental entre los padres de bebés en UCIN, y las diferencias de género deben ser reconocidas para ofrecer apoyo adecuado y promover la colaboración con la familia de recién nacidos vulnerables. El conocimiento y las habilidades sobre cómo prevenir y afrontar el sufrimiento mental de los padres deberían ser parte del currículo básico del personal que trabaja en UCIN.
Bua et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.