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La quinasa 1 negativa treinta y ocho (TNK1) es un miembro poco entendido de la familia ACK de quinasas de tirosina no receptoras. TNK1 se ha relacionado con actividad oncogénica (Hoare, 2008; Lierman, 2009; Gu, 2010) y señalización inflamatoria (Bao, 2020), pero sus sustratos, regulación y función biológica normal permanecen en gran medida no caracterizados. Recientemente, descubrimos que TNK1 tiene un dominio de asociación de ubiquitina funcional (UBA) en su C-terminal que interactúa con diversos vínculos de poli-ubiquitina. Curiosamente, también encontramos que la eliminación del dominio UBA de TNK1 altera la localización intracelular de TNK1 y disminuye su red de sustratos fosforilados (Chan y Egbert, 2021). Basándonos en estos datos, formulamos la hipótesis de que el dominio UBA, a través de la interacción con poli-ubiquitina, podría anclar TNK1 a los sustratos. Para probar esta hipótesis, utilizamos proteómica cuantitativa de fosfo-tirosinas en un modelo celular que depende de TNK1 exógeno para la señalización de fosfo-tirosinas. A través de este enfoque, identificamos la quinasa serina/treonina TBK1 (quinasa 1 unida a tanque) entre varios sustratos TNK1 dependientes de UBA propuestos involucrados en procesos inflamatorios y relacionados con ubiquitina. Utilizando anticuerpos pY específicos de sitio personalizados, validamos un panel de estos sustratos TNK1, incluyendo TBK1, y nuestro trabajo ahora incorpora modelos de ratón knock-in de TNK1 hiperactivo e inactivo y modelos de cultivo celular para entender cómo TNK1 impacta estos sustratos para regular la señalización de estrés e inflamatoria. Este trabajo fue apoyado por los Institutos Nacionales de Salud (NIGMS R01 GM147310-01).
Kohler et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.