Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La exposición humana a nanopartículas inorgánicas (NPs) de origen alimentario es una preocupación creciente. Sin embargo, identificar posibles riesgos asociados a la ingestión de NPs a menudo requiere exposiciones a largo plazo en animales. Debido a estas limitaciones, los organoides intestinales son una alternativa prometedora a los experimentos in vivo; como tal, un enfoque in vitro debería permitir una evaluación rápida y fiable de los efectos de los químicos ingeridos en el intestino. Sin embargo, esto aún debe ser validado para sustancias inorgánicas. En nuestro estudio, se realizó un análisis transcriptómico y una tinción por inmunofluorescencia para comparar los efectos de TiO de grado alimenticio.
Malaisé et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.