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Resumen En 2021, los EE. UU. y la Unión Europea (UE) expresaron su interés en profundizar su cooperación entre sí y con otros actores internacionales en controles de exportación para abordar los riesgos de seguridad en evolución, incluidos el uso indebido de tecnologías de doble uso para violar los derechos humanos. Este interés presenta una oportunidad para explorar el potencial de liderazgo EE. UU.-UE, como una intención declarada de estos actores, en el desarrollo de estándares que incorporen consideraciones de derechos humanos en la política de control de exportaciones. Para llevar a cabo este análisis, este artículo evalúa el contexto legal y político en el que los EE. UU. y la UE regulan las exportaciones y cómo este contexto afecta las oportunidades potenciales de liderazgo. El artículo sostiene que los EE. UU. y la UE pueden tener dificultades para ejercer un liderazgo conjunto debido a sus sistemas divergentes, pero pueden ser capaces de hacerlo si invierten en esfuerzos diplomáticos creativos. En particular, los EE. UU. poseen una mayor flexibilidad legal que la UE para proponer nuevos estándares y participar en esfuerzos diplomáticos para multilateralizarlos. En resumen, las limitaciones estructurales de la UE crean una dinámica en la que la UE dependerá en gran medida de la diplomacia de EE. UU., así como de la de sus Estados Miembros, para lograr su objetivo de crear un liderazgo EE. UU.-UE en este área.
Hart et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.