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Introducción: La educación médica es un campo que está evolucionando rápidamente, lo que requiere adaptarse a los cambios en la demografía estudiantil y las necesidades sociales. El equilibrio entre la demanda de más proveedores de atención médica debe ir acompañado de un enfoque en mantener la calidad de la educación. A medida que ciertos métodos de enseñanza convencionales pierden popularidad, hay un flujo continuo de nuevas tecnologías que pueden ser aprovechadas para la educación de los futuros médicos. Objetivo del estudio: El objetivo de este estudio fue recopilar y analizar la literatura sobre la utilización de nuevas tecnologías en la educación médica y su influencia en estudiantes, educadores y la calidad general de la instrucción médica. Material y métodos: Se realizó una revisión de la literatura disponible en PubMed y una búsqueda de literatura gris. Se utilizaron palabras clave como: “educación médica”, “formación de médicos”, “estudiantes de medicina”, “tecnología”, “e-learning”, “nuevos métodos de aprendizaje”. También aplicamos operadores lógicos de Bolean como “Y”, “O”. Resultados: El examen de las publicaciones recopiladas conduce a la conclusión de que se están empleando diversas nuevas tecnologías en la educación médica, como el e-learning, la telemedicina y la realidad virtual o aumentada. Mientras que algunas funcionan como alternativas a los métodos existentes, otras introducen enfoques completamente nuevos. En general, estas nuevas tecnologías impactan positivamente en la educación al mejorar los resultados, aumentar la accesibilidad a la educación y reducir los costos asociados con el proceso de enseñanza. Conclusiones: La integración de tecnologías emergentes se ha vuelto esencial en la preparación de futuros profesionales médicos. A pesar del impacto positivo general, existen preocupaciones sobre las posibles consecuencias a largo plazo para la prestación de atención médica. Estudios posteriores son cruciales para evaluar los efectos duraderos, profundizando en cómo la integración de la tecnología puede moldear las habilidades de los profesionales de la salud a lo largo del tiempo.
Michalik et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.