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En el siglo XXI, la quimioterapia se presenta como un método de tratamiento principal para enfermedades prevalentes, sin embargo, la resistencia a los fármacos sigue siendo un desafío urgente. Utilizar el electrohilado para soportar fármacos quimioterapéuticos ofrece métodos de liberación sostenida y controlada en contraste con los modos de administración oral e implantable, que permiten el tratamiento localizado de distintos tipos de tumores. Además, la estructura de núcleo–manto en el electrohilado tiene ventajas en la carga de múltiples fármacos: las capas del núcleo y el manto pueden transportar diferentes fármacos, facilitando el tratamiento colaborativo para contrarrestar la resistencia a los fármacos de quimioterapia. Este enfoque minimiza la incomodidad del paciente asociada con la administración de múltiples fármacos. Las fibras electrohiladas no solo transportan fármacos, sino que también pueden integrar partículas metálicas y compuestos dirigidos, lo que permite combinaciones de quimioterapia con terapias magnéticas y térmicas para un tratamiento integral del cáncer. Esta revisión profundiza en las técnicas de preparación de electrohilado y los métodos de administración de fármacos adaptados a diversos cancers, prevé sus prometedores papeles en el tratamiento del cáncer.
Yang et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.